Sin categoría

Nostalgia

12 Julio, 2017

Jamás llegue a imaginar que algo tan largo, evolutivo, pesado, cansado, se pudiera extrañar tanto. Algo tan hermoso e inexplicable, algo por lo que a toda mujer no le importa que la llamen “gordi”, “gorda”, “aceituna”… y siempre desde el cariño.

¿Os va sonando?

Os doy más pistas, algo que te abre una nueva experiencia, llena de incertidumbres. Una conexión jamás vivida, unos sentimientos encontrados, un amar a ciegas, un amor puro y verdadero. Unas caricias… unas caricias inexplicables, que con el tiempo se convierte en batalla campal. Conversaciones internas, tuyas y suyas y de nadie más. Y el hipo… ¡jamás me encantó sentir tanto un hipo!

¿Ya sabéis de qué os hablo? Pues si estabas pensando en la barrigota, estas de suerte, ¡por qué has acertado!

Es tan bonita, le coges tanto aprecio, tanto cariño, que cuando desaparece y te queda esa piel flácida, sin fuerza, sin forma, la sigues queriendo por lo que ha significado, por el “lo que llega a ser el cuerpo, el ser humano” y “pensar que aquí estabas tú”… y aún así la sigues acariciando, abrazando y posando tus manos encima y llega ese sentimiento de nostalgia. Esa batalla de más de 9 meses, ese horno sin fecha concreta de fin de cocción.

Es algo tan inexplicable, que por más que lo intentas, a aquel que se lo cuentes no te entenderá a no ser que haya pasado por lo mismo que tú.

Aunque hay días también que te miras y dices, ¡aix! ¿Que es de mi? Y piensas, ¡tonta! Que hace 8 meses que diste a luz. ¡Estás estupenda!
A vosotras, ¿también os a pasado? ¿También sentís esa nostalgia?


Foto de Raquel Morillo (raquelphoto.es)

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *